-Soy Sofía Amundsen -dijo.
La chica del espejo no contestó ni con el más leve gesto. Hiciera lo que hiciera Sofía, la otra hacía exactamente lo mismo. Sofía intentaba anticiparse al espejo con un rapidísimo movimiento, pero la otra era igual de rápida.
-¿Quién eres? -preguntó.
No obtuvo respuesta tampoco ahora, pero durante un breve instante llegó a dudar de si era ella o la del espejo la que había hecho la pregunta.
Sofía apretó el dedo índice contra la nariz del espejo y dijo:
-Tú eres yo.
Al no recibir ninguna respuesta, dio la vuelta a la pregunta y dijo:
-Yo soy tú.
Jostein Gaarder - El mundo de Sofía
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